La arquitectura de la niebla

Enola Rue Mi madre siempre decía que fumar es una enfermedad hereditaria. De niña, yo habitaba esos nubarrones blancos y grises que remolineaban entre los adultos: una arquitectura de niebla que sostenía las conversaciones y los silencios. Se movía entre nosotros esa tormenta estática que no traía lluvia, sino recuerdos viejos; una tranquilidad ansiosa queSigue leyendo «La arquitectura de la niebla»