Debemos animarlos a experimentar, llevarlos de la mano como guías con sus propias emociones hacia ese tobogán para esperarlos al lado de la salida sin saber qué pasó en el camino solo para poder verlos subir una vez más.
Debemos animarlos a experimentar, llevarlos de la mano como guías con sus propias emociones hacia ese tobogán para esperarlos al lado de la salida sin saber qué pasó en el camino solo para poder verlos subir una vez más.