Extraño Cotidiano | Finisterrae IV

Susana Argueta Avanzo por el camino de terracería. Ni un solo auto, ni una sola alma. El calor ya rebasa los 30°. Aunque tengo el aire acondicionado, sigo sudando. No es por el calor. Es por el miedo. Me imagino toda clase de incidentes: asaltos, violaciones, desperfectos del auto, animales ponzoñosos, vendavales. Una señal escondidaSigue leyendo «Extraño Cotidiano | Finisterrae IV»