Por Yaneli González Velasco El 30 de abril yo querÃa darle a Eileen un dÃa bonito, asà que el plan para ese dÃa era llevarla a una fiesta donde habrÃa pastel, niños y juegos, sin embargo, no le dà más que una mamá que lloraba por una estafa telefónica. Ese dÃa mi mamá llegó tempranoSigue leyendo «La promesa de un tesoro»
