Por Alejandra Morales Yace posada en su cama con un paño humedecido de agua fría sobre la frente, su temperatura corporal es alta y los mareos le provocan sueño. Duerme casi todo el tiempo, solamente despierta un par de horas para comer algo de fruta y tomarse los medicamentos. Desde que le detectaron el virusSigue leyendo «El ángel»
