Escribir para resistir | Redes de apoyo: la Sra Lupita y sus nietos

María José Soto Cuando la señora Lupita entra a la oficina no sé si saludarla de mano, de beso o de abrazo. No me gusta el contacto físico con gente desconocida- ni conocida- y además, la pandemia está de por medio. Opto por ponerme de pie y saludarla. Le estoy sonriendo aunque con el cubrebocasSigue leyendo «Escribir para resistir | Redes de apoyo: la Sra Lupita y sus nietos»