Seguir la trayectoria de tu mirada hizo que mi respiración se hiciera cada vez más profunda y pausada. Cuando tus ojos siguieron su camino hacia el sur desde mi ombligo, mi primer impulso fue abrir las piernas ligeramente, para permitir que tu mirada penetrara más allá de mi falda. Sonreímos en complicidad dejando que nuestros rostros hablaran por nosotros; éramos dos hogueras ardiendo sincronizadamente.
Archivo de categoría: Número 4
Yo, de húmeda naturaleza.
«Un espacio donde brota mi energía y se activa de manera sensorial. Río, laguna, mar, lluvia, vegetación exuberante, despliegue de vida»
Te concibo
«Te concibo a mi lado. Juntos, poderosos seres
creadores de mundos, mundos inmarcesibles
e inexpugnables; de espacios ignotos, cada vez
más prístinos y espirituales»
