La Interpretación de una escena

Colaboracion Por Karen Espinoza

Esta misteriosa escena nos arroja pizcas de una historia sin revelarla por completo, no sabemos qué pasó, tal vez alguien fue asesinado, tal vez por ella; quizá ella fue lastimada por alguien más, intencional o accidentalmente. Podría ser que se encontró con este acontecimiento y quedó desconcertada, enojada, triste o simplemente paralizada por la situación. Hasta puede ser ninguna de estas opciones; igual y está protestando, de manera explícita, contra la caza desmedida de animales marinos y la destrucción del mar. Las posibilidades son infinitas. Con certeza, sólo sabemos una cosa: ella está sentada en un charco de sangre, no más ni menos. Tal vez no estemos satisfechas con estas pistas descontextualizadas, pero en la vida estamos obligadas a aceptar que no siempre tendremos una resolución. A veces toca inventarse una historia para soportar la realidad. La verdad, cruel o no, es que nosotras nos inventamos el sentido de las experiencias que vivimos o atestiguamos para no perder la cabeza, y así aguantar la dura resignación de que las respuestas que buscamos no llegarán. 

Entonces… sólo queda levantarse del charco de sangre, cuando nos regrese la sensación al cuerpo; limpiarnos un poco, sabiendo que no se irá la mancha por completo, y seguir luchando. 

Karen Espinosa es psicóloga social atrapada en el corporativo. Ha escrito ensayos sobre la caricatura sociopolítica mexicana, la censura y la historieta para diversas publicaciones académicas. Bajo el seudónimo de Kikinka pinta y dibuja en acuarela para fluir con el agua y calmar su cerebro ansioso. Además ha hecho un par de fanzines y participaciones en antologías de historieta para contar historias pérdidas.

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