8 de marzo del 2026
Escrito por: Alondra Grande
Este 8 de marzo se vivió diferente, fragmentado en dos realidades: la instagrameable y la que incomoda.
Y me pregunto, si no es mucha indiscreción, si habrán tenido el descaro —la bajeza— de haber gritado las consignas, de cantar como si no fueran parte del problema. Y si así fue, ¿a quién le gritaban “no somos una, ni somos diez, pinche gobierno cuéntanos bien”, si quien debería contar invisibiliza, ignora, ningunea, camina porque marchar incomoda, manipula el discurso para hacernos creer que llegamos todas?
¿Habrán pasado lista? ¿Habrán mencionado la cantidad de carpetas que nadie investiga? ¿Habrán nombrado a las muertas, a las desaparecidas, a las carpetas sin nombre y a los nombres sin carpeta, a las de la fosa común que figuraba como rancho, a las madres que de la tierra sacan cuerpos, a las madres que mandaron a la tierra por buscar a su muerto?
¿A quién le exigían? ¿A quiénes convocaron? ¿Reproducen el sistema que les oprime o está tan interiorizado que cuestionarlo no es una de sus prioridades?
Y después cayó la tarde, nublada porque el cielo no tenía motivos para sonreír, y las olas del mar se callaron entre las voces que caminan en sentido contrario al viento, al gobierno que se esconde en palacios y finge ser solución y no parte del problema. Y posa para las fotos porque el morado es un adorno vacío.
Cayó la tarde envuelta en digna rabia, sostenida por esperanzas:
Ojalá no hubiera motivos para salir a
dejar la garganta por gritar los nombres de las que no están,
Las que nos han arrebatado
marchitas en espera, en confianza,
en pleno día rodeadas de ojos que no miran
De patrullas vacías
De un Estado sordo
Ciego
Desinteresado
Feminicida.
Ojalá este 8 de marzo sea el último
Que el próximo año nos falten motivos
para rayar oficinas y fiscalía
representantes de una nación cubierta de cuerpos.
Ojalá no haya fichas de búsqueda
Ni burlas
Ni muertas
Ni madres que buscan
Ni cuerpos que encuentran
Ni vidas perdidas
Ni amenazas recibidas.
Pero mientras, en el ahora, en la realidad que incomoda, donde hay
Burlas
Y muertas
Y madres que buscan
Y cuerpos que encuentran
Y vidas perdidas
Y amenazas recibidas
Habrá morras que cobijan
Que se ponen enfrente
Que toman las calles
Que inspiran
Y sanan
Y abrazan con pintura
cubriendo de fuego
Quemando
Cuestionando
Incomodando
Pensando
Escribiendo
Viviendo
Resistiendo.
Porque siempre que falte una, nos uniremos todas.

