Por Heidi Carolina Molina Duque (Venezuela)

Dos jóvenes yacen enamorados y pasean tomados de las manos, amor eterno se han jurado; pero a uno, el destino ha cambiado. Él aspira casarse y a su novia quiere llevarse, dejarla embarazada desea asegurarse; mientras en la Universidad espera iniciarse.
Ella escucha sus planes sus pensamientos estallan cual volcanes, se niega a aceptar refranes que la envuelvan en afanes.
Toma una sabia decisión que afecta la relación, en vista de la situación ella prefirió la educación.
Huyó de la posesión al sentir tanta presión, buscó transformación y de su nueva dirección su novio, no obtuvo información.
A él, se le rompió el corazón muy tarde comprendió la molestia que causó y el tiempo la razón, a ella le dio.

