Carmen Asceneth Castañeda
Porque el verde del jardín
no es el mismo verde
si el sol o la sombra lo rozan.
Si al verde lo traspasa la luz
es verde en la mañana.
Y si es la noche quien lo acompaña,
es el verde que queda después de la jornada
y es el verde que atraviesa los ojos
y el verde que rasguña los momentos
y se mete hasta las uñas.
Es el verde del deseo
de ser sabia furiosa
oxígeno que bebe
y paciencia
para quedarme con el verde que se moja
y se empolva
con el pasar de los años.
