Carmen Asceneth Castañeda
En octubre cambia la luz
no es que deje de serlo
es que se derrapa distinto
/ no es roja ni azul ni amarilla ni blanca /
es
apenas transparente como piel sin huesos,
como carne deslavada y uñas arañando las sombras.
Llegó envuelta esta luz de octubre
en el aire sonoro del frío casi invierno
apenas nombrando tibios placeres
apenas enhebrando cadáveres a la memoria.
Luz de otoño que sabe a flores de azahar
/ azúcar y calma /
que toca más atrevida las líneas ocres del tiempo,
vino al fin para despedir mis absurdas plegarias.
