Por Selin Cab
Fue duro despertar esta mañana y no ver a la pequeña bolita de pelos acurrucada entre las sábanas.
Mirar el rincón vacío de la escalera donde solía estar su plato de comida. Ya no se escuchan los maullidos característicos pidiendo agua bajo el sol de medio día.
Ya nadie mantiene cálida esa camita bajo el comedor. Ya no hay quien grite a la hora de la comida en busca de obtener un pequeño taquito. Se ha silenciado ese maullido fuerte y exigente que se escuchaba en la casa pidiendo mimos y atención. Los rasguños son el último vestigio de su vida. Con tristeza, miro ese escalón vacío, ese donde a ella le gustaba recostarse y mirar a todos con desdeño,la extraño.
Me encantaba sentarme y contemplarla mientras ella se recostaba en el patio, disfrutando del viento fresco y de un baño con rayitos de sol.
Extraño cuando en tiempos de frío llegaba y se recostaba a mi lado.
Cuando llegaban nuestros humanos con cualquier tipo de golosina y los miraba esperando a que le dieran algún pedazo.
Extraño aquella vez que por primera vez acicaló mi lomo con suavidad y me hizo sentir querida por ella. Siempre creí que no le caía bien. Ahora se con certeza que yo le importaba.
¿A dónde fue Mindy?
¿Por qué los demás lloraron alrededor de su cuerpo?
¿Por qué sus ojos se veían sin luz? ¿Por qué se la llevaron y volvió solo su cobija?
¿Dónde estás, Mindy?
¿A dónde te llevaron?
¿A caso fue porque te molestaba mucho?
¿Qué es esa pequeña caja y por qué guarda tu aroma?
Extraño mucho esas pocas veces que me demostraste cariño.
Aunque tu rostro mostraba seriedad, tu pelaje oscuro como un luto elegante y tus ojos amarillos, de mirada dura, yo sabía en el fondo que tu me quisiste.
Ahora ya no estas y no sé cómo será mi vida sin ti confío en que cuidaran de mi hasta el día que vuelva a verte a ti, a Wisy y a Pinky, de quien he escuchado tantas historias.
Ojalá que en donde quiera que estén, me guarden un pequeño lugar para reposar y jugar eternamente.
Selin Cab (1998) Ciudad de México, México. Pasante de Lengua y literaturas hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México. “El mar de arena de Camus” es su primer cuento publicado en la antología : «El cuento en cuarentena» organizada por la revista Palabrerías en conjunto de las revistas Tintero blanco, Zompantle y Teresa Magazine como resultado del concurso del mismo nombre. Autora de “El ratoncito” y “Esa no es la gata” ambos publicado en la revista Metáforas al aire. Le gustan la narrativa de piratas, dibujar y Dragon Quest.
