Varada

Carmen Asceneth Castañeda

Bajo el sol del mediodía como cactus, sin poder moverme por exceso de calor.
Sobre la tierra, encajada como piedra, sin esperanza de quedar libre para rodar.
Frente al mar, perdida entre las arenas, una sola, pequeña, sin saber nadar.
Al lado de la montaña, sin raíz, en un añejo tronco húmedo de invierno que ya no cobija y que por las noches suele crujir.
Dentro del agua que llueve, a ratos descalza, a ratos inmóvil y a ratos cansada.
No atino a mover los pies para echar a andar.
No me responden las alas, no tengo aletas, no encuentro muletas, no hay una rama que me sirva como bastón.
Estoy varada, inmovilizada por el miedo, el viento, el agua… y un diminuto monstruo que se me instaló en la piel.

© Carmen Asceneth Castañeda

Publicado por Carmen Asceneth

Psicoterapeuta con enfoque psicoanalítico. Amante de la poesía y la literatura

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