Cada hueso está enterrado

Carmen Asceneth Castañeda

Me muevo

con rumbo inesperado.

Adelante el desierto blanco,

donde me busco.

Cada hueso está enterrado,

cada músculo anda por ahí,

colgado.

Con mis agujas de palabras me he sentado.

Tejeré un nombre,

como Penélope,

esperando…

No hay prisa.

La cuadrada luna

sin tiempo nos ha dejado.

Publicado por Carmen Asceneth

Psicoterapeuta con enfoque psicoanalítico. Amante de la poesía y la literatura

Deja un comentario