Por Evelia Catalán Casiano
Ella mira en el espejo el reflejo de una anatomía perfecta, llena de vida y belleza, con registro de líneas de tiempo en su mirar y estelas en el bronceado de su piel. Se recorre de norte a sur y de este a oeste; ella tiene una bella geografía a física y está descubriendo su geografía corporal y erótica en todos sus puntos cardinales, al mismo tiempo que va despertando su libido desde la profundidad del abismo y manifestándolo a flor de piel cada día al anochecer. Se recorre en todas direcciones: norte, sur, este, oeste, al frente y la espalda. Ama su geografía como nadie lo ha hecho ni lo hará jamás; partiendo del centro de la conexión de dos o más vidas, nadie ha explorado lo suficiente los puntos clave de la geografía de sus volcanes al sur que explotan y hacen erupción, arrojando lavas por montón cuando hay un cúmulo de energía en su interior.Los caudales de su río sureño tampoco han sido desbordados en sus aguas salvajes; hoy aún son un remanso de paz de aguas cristalinas. Tampoco nadie ha modificado la inmovilidad del desierto en el centro de la galaxia de su vientre, ni ha surfeado en medio del túnel de las olas de sus mares, que hoy son un mar en calma que envuelve como una brisa fresca en la mañana.Sigue recorriendo el sur de su geografía, percibiendo el aroma de sus valles impregnado en el aire que respira y la mantiene alerta y despierta. La riqueza de sus manglares sigue escondida en sus cálidas aguas entre la playa y el mar, y el elixir de vida de sus labios mojados sigue esperando a ser destilado con un acto de amor, de entrega y disfrute total.Su orografía es perfecta en su geografía; su brújula le indica hacia dónde mirar y dirige los prismáticos al este y al oeste, notando las curvas pronunciadas de sus caminos en espera de ser recorridos. Si se les mira bien a través de estas lentes, tendrás la sensación de su cercanía al punto que sentirás que podrás tocarla y recorrerla con los dedos de tus manos, uno por uno o con todos al mismo tiempo, descubriendo nuevos caminos hacia el placer.En sus edenes del norte sigue guardado el secreto de los botones rosados a punto de florecer y saborear su néctar después. Nadie ha descubierto aún que el toque suave a su melena le provoca una energía electrizante que recorre todo su ser hasta la punta de los pies, conectándola con la madre tierra y arrancándole un quejido de placer.Su manta geográfica corporal en todos los puntos cardinales, al norte y al sur, al este y al oeste y en todos los puntos intermedios, tiene grietas superficiales y profundas, también relieves y un oasis para calmar la sed; zonas húmedas, cálidas y refrescantes en las cuales descansar y pernoctar. Cada punto en su geografía corporal es un potencial de energía electrizante que recorre su piel al suave toque de sus dedos, iluminando desde la bóveda celeste todos sus campos, volcanes, montañas, mares, edenes y valles como un relámpago en plena oscuridad, revolucionando todas las células de su cuerpo y de su piel, poniéndolas al límite de la explosión del placer, produciendo la erupción en sus volcanes, desbordando los ríos a caudales que llegan al mar, produciendo olas gigantes para surfear o sumergirse en sus profundidades. En los edenes, abriéndose los capullos en flor llenos del néctar de la vida en espera de ser bebidos gota a gota, impregnando el cuerpo y el ambiente con su esencia vital, liberando quejidos, hormonas y endorfinas por doquier.Una vez explorada su geografía, el quejido se vuelve suspiro, la explosión se vuelve paz y la serenidad invita a la calma tan solo para volver a empezar.

Venus
Venus es una tierra fértil para sembrar la semilla del amor, renacer y florecer. En Venus puedes plantar una caña de azúcar y echará raíces para permanecer con vida mientras crece y perdurará el tiempo que la alimentes con suficiente agua, nutrientes de la tierra y sol. Cada cierto tiempo tendrás la recompensa y probarás el néctar de la caña de azúcar dulce y jugoso. ¡Oh, sí! Pero tendrás que buscarlo dentro de la cáscara, que es fuerte, que la cubre y la protege. Incluso tendrás que usar tus dientes y tus manos cuidadosamente para desnudarla y no romperla, y luego saborearla deliciosamente, mordiendo y chupando suavemente.En esta misma tierra llamada Venus hay una montaña donde tienen origen los placeres de la vida y la vida misma. Aquí en Venus, la tierra fértil donde todo nace y florece. Aquí en Venus es donde la boca se pierde al cosechar lo sembrado. Aquí en Venus es donde el paladar se deleita con la caña de azúcar y otros muchos placeres mientras ella aún guarda mucho más para compartir cada día.Venus espera con sus labios, que guardan todos los besos que no ha dado ni recibido por cada día que ha pasado. Venus guarda mucha calidez en su piel acumulada de las muchas, muchas noches que ha dormido sola en un extremo de su cama, sin brazos que le den abrigo para protegerla del frío invierno. Venus guarda sagradamente el elixir de la vida en su sexo, que se mantiene intacto esperando a que llegue quien quiera adentrarse en su lugar sagrado que sigue atesorando y cuidando para sí, su tierra fértil para las caricias, el amor, los sueños, los deseos, las fantasías y su libido dormido a punto de despertar.Venus tiene muchas palabras y frases dulces y amorosas contenidas en su pensamiento y en su boca, en la espera de alguien que vibre en su misma frecuencia y al hablar ella sea escuchada y correspondida en reciprocidad. Venus tenía este año 365 noches para dormir junto a un cuerpo tibio que le ofreció su calor; ahora quedan menos y descontando.Venus tiene un mapa erótico y una lista de locuras para hacer por el deseo de vivir, el placer de disfrutar y de amar. Venus tiene el tiempo en sus manos y ella es dueña de él y de su cuerpo también.¡Venus, tierra fértil para sembrar, renacer y florecer!

Nació el 11 de noviembre de 1977 en Cruz Grande “La cuna del son de artesa”, cabecera municipal de Florencio Villarreal en la Costa Chica de Guerrero, México.Mujer feminista y afromexicana integrante de la Colectiva Mujeres Afromexicanas en Movimiento (MUAFRO) y de la Colectiva radial Poder político de las mujeres desde 2019, defensora y promotora de los derechos humanos de las mujeres. Desde diciembre de 2021 a la fecha es una mujer afromexicana, migrante en situación de desplazamiento forzado. Ama la escritura tanto como la lectura; y los talleres de Narrarnos Juntas han sido pilar importante en su proceso de duelo y de sanación así como en el proceso de encontrarse consigo misma y aprender a disfrutar nuevamente del placer vivir, de sonreír y de disfrutarse de sí misma.
