Querida yo (III)
Escrito por: Alondra Grande
Querida yo, podemos contar nuestros tiempo en la Coyol a través estas cartas.
¿Recuerdas lo que nos dijimos el doceavo mes del 2021?
«Querida yo:
No sé a qué quiero llegar con las notas que hoy escribo,
¿De qué te hablo si ya lo sabes todo de mi?»
Podría terminar diciendo lo que ya nos hemos dicho:
«Querida yo:
La vida es tormentosamente contraria,
Pero, querida yo, la tristeza no se quedará toda la vida.
Abrázala hoy porque tal vez mañana de paso a la alegría»
Sé que hoy, mientras te escribo esto, no nos sentiamos como cuando cerrábamos el 2023 y escribí:
«Sé que estamos asustadas
Temblando de miedo todas las noches
Tan deseosas de sentir
Y aterradas de lo que estamos sintiendo»
Ya iniciamos el 2025, ¿puedes creerlo? ¡Tres años escribiendo! Tres años formando parte, perteneciendo. Teniendo altos y bajos, desnudándonos en cada pieza de esta alma simple.
Hoy quiero decirte, querida yo:
En tus dedos está la fuerza que sostiene mi alma.
Aunque nuestras manos tiemblen
y nuestra voz suene como porcelana rota,
Seguimos aquí.
Terminamos y empezamos,
nos reconstruimos un poco cada día;
Con cada luna resurgimos.
Aprendemos, no olvidamos.
Querida yo:
Tal vez el miedo nunca se vaya,
Y tengamos que seguir
con el pecho apretado, estrujando el alma.
La alegría es efímera y la tristeza pasajera.
La vida no se detiene por nada.
Querida yo:
Que no te frenen los días grises;
el sol oculto entre las nubes sigue brillando.
Todo comienzo es difícil
Y todo final resulta necesario.

