Por Aimeé Miranda Montiel

Escribir es un acto de libertad, es una necesidad, y sí, también un llamado; escribir nos conecta con nuestra creatividad, con nuestra alma, con posibilidades que a veces no se miran en “el mundo real”. Pero ¿qué pasa cuando no tenemos nada que escribir, cuando la voz se nos va, cuando la inspiración se nos muda a Timboctú?
No es que tenga la vida escribiendo con la suficiente constancia, dedicación y entrega como para tener todas las respuestas o todos los remedios ante esas situaciones, pero lo que sí puedo compartirte es que cuando lleguen esos momentos en que sientas que no tienes nada que escribir, puedes hacer lo siguiente:
1.- Sé muy paciente y amorosx contigo, no te juzgues de “mal escritorx”, no caigas en el jueguito de tu mente que te dice que estás en el hoyo y que lxs grandes escritorxs siempre tienen algo que escribir, porque eso no es cierto, todxs necesitamos silencios, pausas, vacíos, incluso en la música existen esos espacios de tiempo donde no se emite ningún sonido, y eso es lo que logra que exista un ritmo, una cadencia que transmite un mensaje, porque sí, hasta los silencios tienen mucho significado, son necesarios para permitirnos procesar todo el ruido que les antecede.
2.- Limpia y nutre el río creativo que yace en tu interior, y me explico, todo lo que puedes crear viene desde tu interior, desde cómo vas procesando las experiencias, ideas y todo aquello que te rodea, lo cual se mezcla con lo que has vivido anteriormente, con tu esencia y tu alma; por lo que a veces estamos tan saturadxs interiormente, que caemos en un abrume que nos impide conectar con esa chispa creativa que todxs tenemos. De ahí, que considero indispensable que te permitas liberarte emocional y energéticamente, para que puedas hacer espacio interno y puedas posteriormente nutrir tu ser más sutil con personas, experiencias, arte, letras y todo aquello que te encienda.
3.- Sigue poniendo una pluma entre tus manos, es decir, haz el intento de escribir, y si no logra salir nada, está bien, pero no pierdas el interés ni la intención de conectar con ese espacio de liberación que es la escritura.
Algo de esto, fue lo que me sucedió en las últimas semanas, me sentía drenada, apagada, sin ideas, sin nada que transmitir; necesitaba estar conmigo, necesitaba conectarme con aquello que estaba revuelto en mi interior, necesitaba mirarme, darme ese tiempo y ese espacio para asimilar muchas cosas que me habían sucedido. Y después de estas semanas de ser amorosa conmigo: ESTOY DE VUELTA, PORQUE ESTOY CONVENCIDA DE QUE ESCRIBIR NOS LIBERA.
En verdad gracias infinitas por estar aquí conmigo, por ser parte de este espacio y de esta tribu digital de escritorxs, de humanxs que queremos acompañarnos para conectar con la magia de la vida a través de las letras. Te abrazo de corazón a corazón y me hace feliz que cada semana me leas. Me despido con este mini verso lindo que escribí hace varios ayeres, pero que me encanta:
Magia
Si alzas los ojos al cielo
con suerte verás un arco multicolor
o a las nubes creando una canción.
Gracias infinitas por leerme, puedes escribirme en los comentarios de este blog, o por DM en Instagram: @leer.eschingon o @viveconmagia.aimeemiranda
Y sigamos juntxs escribiendo, porque ESCRIBIR NOS LIBERA.
