Piezas de un alma simple

Escrito por: Alondra Grande

Querida Yo (II):

Te escribo porque sé cómo te sientes,
Te escribo porque sé que encuentras consuelo entre las palabras que no dices.


Hace años que no esperas que nadie venga a salvarte
Salvarnos a nosotras mismas es liberador y díficil.

A veces se siente como si nos hubiéramos equivocado.
¿Por qué seguimos sintiendo el pecho vacío?


¿Por qué nuestras manos siguen temblando?
Existe un después del «felices por siempre».

Querida yo:
Sé que estamos asustadas
Temblando de miedo todas las noches
Tan deseosas de sentir
Y aterradas de lo que estamos sintiendo.

No sé a dónde quiero llegar con lo que hoy te escribo.
Hace un año cuando lo dije parecia saberlo.


Mis dedos bailaron entre el teclado
Y al final las palabras nos dieron consuelo.

Pero hoy, querida yo, hoy no lo encuentro;
Y está bien.
Podemos sentirnos agobiadas, está bien.


La neblina invade nuestra mente y no encontramos palabras,
Está bien.

Tal vez hoy no sepamos qué haremos mañana,
Y está bien.
Querida yo:
Tenemos tiempo.




Soy Alondra Grande, nací en Mazatlán Sinaloa lugar donde actualmente radico, tengo 23 años de edad, psicóloga, activista feminista y escritora ocasional que encontró en las letras la rebeldía individual, el impulso para seguir adelante y aterrizar los pensamientos que tanto asustan sobre el papel.

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