Comentarios sobre la adaptación de Netflix a “Temporada de huracanes” de Fernanda Melchor.
Por Liana Pacheco
Temporada de huracanes es de esas obras literarias que luego de concluir la lectura se desea no volver a leerlo. Por supuesto que no lo digo señalando una mala prosa narrativa. Todo lo contrario, es una obra literaria que despliega la maestría, talento y destreza de una, orgullosamente mexicana, escritora.
Desde las primeras líneas de la novela, las palabras de Fernanda Melchor aprisionan entre sus filosas garras de frases, escenas y diálogos, para liberar al lector después de engullirlo en su prosa contundente, grotesca y obscenamente perfecta.
La novela se distribuye en capítulos en los que cada protagonista cuenta su versión y participación en la historia, entretejiendo a los otros, que pueden o no tener su capítulo propio, pero que al final el lector ya posee en su imaginario la causa, origen y desarrollo del conflicto: en un caluroso pueblo de la costa, aparece el cadáver putrefacto de una persona a la que apodaban La Bruja.

Los involucrados directos son La Bruja, Luismi, Brando, El Munra, las personajas indirectas son: La Lagarta y Norma, a opinión personal los dos capítulos con tramas mejor desarrolladas. Existen otros personajes que circundan o son causas de los protagonistas, cuyas historias las desarrolla la autora al mismo ritmo vertiginoso, siempre manteniendo el equilibrio de la tensión.
En noviembre de este año, la plataforma Netflix estrenó la adaptación cinematográfica de la novela. No considero que la obra literaria en que se basa el filme, sea el punto de referencia más importante para calificar la calidad de esta. Sin embargo, para los lectores qué tenemos en nuestra memoria la historia, persistia la incertidumbre y expectativas.

El filme emplea el formato, al igual que el libro, de dividir la historia en capítulos y recurre a la voz en off en escenas de algunos personajes. No es que estos factores sean negativos, sin embargo, considero que se usaron a falta de una pluma creativa que no pudo desarrollar una estructura narrativa contínua, sin necesidad de seccionar. Lo que me hace pensar que se hizo copia y pega de novela al guión.
Posiblemente se hizo para mantenerse lo más apegado al libro, pero existen escenas y/o diálogos que no era conveniente trasladar fielmente a la pantalla, sobretodo cuando se omiten los elementos qué, en en libro, construyen el impacto de la escena, pero al omitirse en la película, se siente como inverosímil o fuera del contexto.

Por ejemplo, cuando la abuela corta el pelo a la Lagarta. En el libro explica que lo único que le gustaba de ella misma era su cabello, largo y sobre todo lacio, a diferencia de sus primas qué se caracterizaban por cabello chino. Pero en la película se plantea esta escena como un arrebato de su abuela, sin explorar porqué la castigó precisamente con el cabello. También observé escenas cuando los personajes decían alguna frase reflexiva copiada del libro, se sentía como un cambio de registro en su voz, ajeno a la personalidad que se construyó en pantalla.
Aclaro, mis comentarios mucho son influenciados por el previo conocimiento a la novela. Sin embargo, considero que el espectador cuyo primer contacto con Temporada de Huracanes sea la película, encontrarán una buena historia.

La ambientación me parece muy buena, sin recurrir a elementos artificiales. En las ramas rompiendo el cielo tormentoso, transmiten el aire pesado del pueblo que Fernanda Melchor describe en su libro. Aplaudo la escena de Norma bajando del autobús, mientras la cámara permanece en el autobús, haciendo a los espectadores partícipes de la deriva soledad de esa niña.
La mayoría de la película, carece del arco narrativo con inicio, nudo y desenlace, ya que los enfoca en cada capítulo. Lo que deja al espectador la tarea de unir las tramas y conflictos para armar la historia completa. Tanto en el libro como en la película, desde el inicio, es la personaja de la Lagarta la que declara quién asesinó a la bruja, quedando el resto de capítulos para explayar las motivaciones de ese asesinato. Fernanda Melchor lo describe y detalla con destreza en su trabajo literario; sin embargo, Netflix deja pendiente algunas dudas e inconsistencias y sobre todo nos queda a deber la narrativa gráfica, bestial, grotesca o incómoda qué ameritaba la adaptación de este magnífico libro.
