Agenda diaria por Jeanne Karen en La máquina verde

Agenda diaria

Un mes cualquiera y los apuntes importantes estaban ya sobre mi escritorio, un poco revueltos por el paso de los días y las cosas por hacer, pero siempre ahí, en hojas sueltas, en notas, en trozos de papel que apenas alcanzaba a guardar antes de que el viento del otoño pudiera colarse por completo por la ventana para dispersarlos a través de la pequeña habitación. Luego pasé a la libreta de instrucciones, algo así como una lista semanal de actividades, a veces la olvidaba y luego la volvía a retomar, era una belleza llena de recortes, flores secas, dibujos y hasta fotos del paso de mi vida, no me gusta decir que el paso de los días, porque vamos a ser honestos, lo que va pasando es nuestra vida en sí.

Ya con los años y a fuerza del olvido, el descuido y la falta de concentración, tuve que tomar definitivamente una agenda diaria, una encuadernada y de pasta gruesa, con las columnas perfectamente marcadas para definir todo tipo de grandes y pequeños acontecimientos, pero ¿por qué llegué a ella?

Ya era imposible sostener el caos, la terrible cantidad de pensamientos, ideas, textos por terminar, acciones por comenzar, entonces tomé la decisión de dividir todo lo que escribo; la poesía va en una libreta que llevaré siempre a lo largo del año, más bien la uso únicamente para la poesía en prosa; luego, los archivos de Word que tengo abiertos, que son para los libros de poemas que deseo terminar de escribir algún día, para las novelas o el de cuentos, que están todos en la misma situación, los he comenzado pero no sé cómo seguir o más bien no he logrado acomodar el sinfín de imágenes que rondan por la cabeza.

Por último, llegamos a la querida agenda diaria, que es algo así donde va todo lo que debo realizar durante el día, pero que rigurosamente debo mantener fuera de la memoria, no necesito que ocupe un lugar dentro de tan apreciado espacio de mi cerebro. Entonces por las noches anoto con cuidado y en la mañana basta con echarle un ojo para saber cómo será mi día, claro que no cuentan los imprevistos, mi distracción o las ganas de ser totalmente espontánea e inventar algo después de las ocho de la mañana, que es la hora de la primera taza de café y el momento de pasar a revisión cada columna, cada hora, casi cada minuto, con el deseo de que entre tanto, no haya quedado sin resolver algo que era vital.

 A veces todo me hace ruido, los colores de la agenda, los renglones oscuros, las gruesas líneas que dividen los días. Pienso en eso, en esas líneas intensamente marcadas y de pronto caigo en la tristeza, siento que cuando sobrepase una, habré tenido que cumplir con cada objetivo anotado, que no podré pasar esa línea si no está mi vida en orden; luego viene la angustia, el deseo de alargar la llegada de la siguiente línea gruesa, como si existiera algún poder capaz de recorrerla hasta la orilla de la página y así dejarme completar en paz cada reto; pero no resulta y hay pendientes que van de un día a otro, de un lado de las líneas al otro, hasta convertirse en una especie de renglón que va calcándose y que pareciera remarcarse a sí mismo con el afán de recordarme o que los días son demasiado cortos o que al final hago muy poco; toda esa idea cae sobre mis hombros y me sobrepasa; sin embargo sigo adelante, con la convicción de que alguna vez veré la columna totalmente en blanco, una especie de zona desértica, un horizonte para mí sola, libre de todo, que me permita comenzar e inventar otra vez.

Jeanne Karen

Jeanne Karen Hernández Arriaga es poeta, editora, periodista, activista cultural, columnista. Nació en la ciudad de San Luis Potosí el día 14 de mayo de 1975. Tiene alrededor de quince libros publicados, entre ellos: La luna en un tatuaje, (Editorial Verdehalago, 2003, CDMX), El club de la tortura (Ediciones Sin Nombre, CDMX 2005), El gato de Schrödinger (Editorial Ultramarina, Sevilla 2012), Cementerio de elefantes (Ediciones Fósforo, CDMX, 2013), Púrpura Nao (Editorial Grito Impreso, San Luis Potosí, 2018), Menta (Editorial Ponciano Arriaga, 2019, San Luis Potosí, con ese título ganó el Premio 20 de Noviembre del 2018, por tercera ocasión), La vida no es tan clásica, (Editorial Zeta Centuria de Argentina, 2022), nueva edición de El gato de Schrödinger por la editorial del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 2023. Ha sido invitada a importantes encuentros de escritores, el más reciente fue el Festival Internacional de Poesía Bogotá, dedicado a treinta poetas que escriben en lenguas romances, representó a México. Su obra ha sido difundida en medios impresos y electrónicos. Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria y ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Manuel José Othón, en tres ocasiones y el Premio Nacional de Poesía Salvador Gallardo Dávalos en 1999. Una escuela de nivel básico lleva su nombre. Por el momento prepara cuatro libros de poesía y dos novelas, una de próxima aparición, además uno libro de ensayo literario, uno de memorias y otro de cuentos.

Publicado por jeannekaren

Poeta y escritora.

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