De victima a sobreviviente
Escrito por: Alondra Grande
Sentadas en círuclo figurábamos ser una sola
pisando tan fuerte que el estado temblaba
haciendo cantar a sus sirenas en nuestro honor.
Estando en la intimidad que da la proximidad al mar
nos hicimos hermanas: hermanas de dolor, de lucha,
de noches tratando de resistir contra nuestra cabeza,
de días peleando contra nuestro dolor.
Comenzaste a contar tu historia en pasado,
mostrando heridas que aún dolían recordar.
Yo te miraba de lejos con orgullo,
admirando en silencia la valentía tantuada en cada poro de tu ser.
Estallando en llanto dijiste que, a veces, no querías seguir
¿Cómo continuar en un mundo que tanto te ha lastimado?
En un mundo que te condena apenas se sabe que eres mujer.
Si pudieras ver lo mucho que el mundo necesita del coraje que transpiras
que se convierte en fuego ardiente que quema a todo aquel que te lastimó.
Si pudieras ver cómo tu fuego nos inspira a muchas
sanándonos en silencio o a gritos,
haciéndonos sabe que no estamos solas,
eso en verdad pasó y no fue nuestra culpa
asco, vergüenza y repudio sentirán ellos porque nosotras ya no.
Si pudieras verte como te miramos tantos pares de ojos
en los que tú colocaste las gafas moradas,
juro por las diosas que nada nos deben,
que si pudieras alzarías la cabeza
pregonando que sobreviviste al diablo en persona
y ahora él se arrepiente de haber creado su propia destrucción.

