De Historias que nos hacen /En lo profundo y la extrañamente acertada descripción musical de lo que es… ser una hermana mayor

Brenda Garrido Hernández

Hoy 30 de abril, mientras pensaba un poco en mi infancia y la cantidad exorbitante de películas de Disney que la acompañaron, me detuve un poco en una película reciente que, si bien se estrenó MUY lejos de mis días infantiles, una de sus canciones caló tanto en mi niña interior que… dolió.

Vi Encanto (2021) y admito que, aunque la animación es preciosa, francamente creo que la historia tiene algunos cuantos problemas; que mi yo sobre analítico no pudo dejar pasar para considerarla un WOW que quisiera revivir cada cierto tiempo. Por otra parte, en el terreno musical la película destaca, como pocas veces el Disney reciente lo ha logrado.

Dejando un poco de lado la bastante pegadiza No se habla de Bruno, y la melancólica Dos oruguitas me quiero enfocar un poco en aquella que creo les dolió un poco bastante a las hermanas mayores (y tal vez también a los hermanos) En lo profundo.

La canción en sí es interpretada por el personaje de Luisa (la hermana mayor de la protagonista) a lo largo de la película su personaje es visto realizando tareas como cargar burros, mover casas y demás (todas relacionadas a su super fuerza) en todo momento su personaje es estoico e inagotable, hasta que canta su canción.

En la letra relata, como se siente con un exceso de responsabilidades pero que al mismo tiempo no puede negarse a cumplirlas porque siente que es su deber.

“Dáselo a tu hermana, pon en sus manos. Todas las tareas que no aguantamos (…) En lo profundo. Algo me inquieta y se empeora, yo debo salvar a todo el mundo.”

También en algunas líneas se declara que el personaje siente que no tiene oportunidad de descansar y conocerse a si misma.

“¿Podré desvanecer el peso cruel, la expectativa, y vivir solo un momento, De esparcimiento? Tan simple y bello En vez del peso
Que va en aumento.”

Yo fui hija única durante 6 años, luego de eso tuve a mi primer hermano y de alguna forma a mi corta edad… me convertí en algo parecido a la segunda madre de alguien. Aprendí a cambiar pañales, mi tiempo libre se dividía en tareas escolares, del hogar y el cuidado de otro ser humano. Si mis padres no estaban, era la niñera oficial y si algo le pasaba a mi hermano  sufría castigos físicos.

Luego llegó mi segundo hermano, y a veces, a mi cuidado tenía a dos niños más pequeños que yo. No era fácil, pero me sentía (siento) responsable al ser la hermana mayor. Cuando intento recordar mi infancia, casi siempre están mis hermanos, yo con ellos, yo enseñando a atar las agujetas, yo gritando, yo teniendo miedo de que algo les pasara, yo intentando ver la tele o jugar mientras mantenía un ojo atento a que no cayeran de la cama o que no les cayera nada encima.

Ser la hermana mayor de alguien en la mayoría de las familias (como en la mía) se traduce como un cuidador y brazo de ayuda para los padres. Las hermanas mayores, muchas veces no tenemos una infancia memorable llena de recuerdos felices. En muchos casos tenemos una infancia agrietada por responsabilidades de adultos, con ansiedades que no puedes controlar, aunque tus hermanos tengan casi 20.

No me malentiendan, amo a mis hermanos, pero cuidarlos y ser casi otra madre para ellos, tener esas responsabilidades a tan corta edad, atento contra mi infancia. Aun hoy siento que tengo que cuidar de ellos, que hay más responsabilidades de las que puedo cargar y supongo que por eso, una canción dentro de una película infantil le dolió tanto a mi niña interior.

Si alguien que ha visto la película, se adentra en estas líneas y tiene la casualidad de ser la hermana mayor de alguien, espero profundamente que no te hayas sentido como yo mientras escuchabas la canción, y si tuviste la mala suerte de vivir una experiencia similar o te sentiste tan identificada, te mando un fuerte abrazo.

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