
Por Reyna Morales.
A través del tiempo hemos sido testigos de como la historia siempre es contada por los vencedores, por los dominantes. Los vencidos o sometidos solo ven como se manipula su verdad… Ahora pensemos en algo: que además de eso, los vencedores son siempre hombres…
Las mujeres son ignoradas y silenciadas. No forman parte de una corte nutrida por varones. Callan. Esto es justamente lo que la obra «Contra Ilíada» nos trae al escenario.
La dramaturga Sara Pinedo junto a un grupo de mujeres creativas, plasma en una pieza teatral la necesidad de hacer una revisión en obras clásicas y rescatar al género femenino. Es decir, analizar como estos textos, «La Ilíada» por ejemplo, han minimizado la presencia femenina y su participación activa en el proceso histórico; como se ha omitido su punto de vista, sus acciones.
«Contra Ilíada» es este intento de dar voz. Dar presencia. Fijar posturas, puesto que como se mencionó al inicio, la historia la cuentan los vencedores. Y aún cuando esas mujeres formen parte del lado vencedor, este olvido las convierte automáticamente en vencidas.

La compañía teatral TeatroSinParedes presenta esta obra en el Teatro Universitario del Chopo. Dirige Violeta Luna, quien junto a sus hermanas, hacen este ejercicio de revisión histórica y lo plasman gracias a la pluma de Sara Pinedo. Participan además un grupo de mujeres profesionistas y talentosas, egresadas de la UNAM y otras instituciones artísticas.
Violeta Luna define su trabajo como contra relato. Durante toda su carrera ha ido buscando reflejar los temas que le preocupan, como la justicia social y política con un enfoque siempre feminista, por lo que ve en esta obra una gran oportunidad de visibilizar la visión femenina de la historia.
Beatriz Luna, actriz y hermana de Violeta, es una mujer entusiasta y sensible, que se preocupa mucho por la perpetuación de estereotipos:
«¿Cómo podemos seguir leyendo los textos clásicos sin cuestionarnos cómo se va implantando el imaginario en torno a las personas que somos? ¿Cómo podemos cuestionar los valores que se colocan en los cuerpos femeninos y los valores que se colocan en los cuerpos masculinos para perpetuar de esta manera los estereotipos de género, los roles de género?»
Beatriz Luna
La obra tuvo sus complicaciones. No solo las que supone la pandemia que limitó de muchas formas las actividades de la compañía de teatro. También fueron de carácter económico, pues al principio se contaba con el patrocinio de algunas organizaciones, pero que por razones ajenas y desconocidas, se canceló sin previo aviso, y entre todas tuvieron que solventar, renunciar incluso a remuneraciones y recurrir al reciclaje de materiales, lo cual hicieron con mucho gusto por este amor al teatro y las ganas de dar su mensaje.
Monserrat Brenes, actriz, productora, asistente y maestra de teatro, también resalta:
«Una de las dificultades a las que nos hemos enfrentado es a este aparato enorme social que nos impone roles. El sistema nos ha hecho consciente o inconscientemente seguir cumpliendo con todas nuestras obligaciones de casa, y ademas, tener la fuerza de seguir queriendo luchar por los ideales a los que estamos enfrentando como artistas y como mujeres; ir creando esta red de apoyo y el impulsar esta idea con la que estamos comprometidas.
Ver como se violentaba a la mujer en el 400, 500 a. C. y se siguen repitiendo casi calcados los mismo patrones de violencia, en México del 2022. Es como una sátira del sistema y nosotras seguimos siento las oprimidas»
Monserrat Brenes
Violeta también reflexiona al respecto de las complicaciones y nos comenta:
«Una de las cosas medulares ha sido en términos económicos, de ¿quién apoya estos proyectos?... Porque a veces el simple hecho de mencionar la palabra Feminista causa mucho temor. Entonces es de No, mejor hablen de perspectiva de género. No, mejor que se hable de tal o cual cosa… Y ahí estamos con nuestros propios recursos, evidentemente»
Violeta Luna
Ojalá pudieran apoyar la iniciativa de estas tremendas mujeres hermosas, trabajadoras, creativas y talentosas
Seamos, pues, testigos de esta obra provocadora, propositiva y liberadora. Formemos parte de esta historia de mujeres, que al final, el arte es lo único que nos va a salvar de este caótico mundo repleto de realidad.

