Conversaciones de madrugada | Encanto: el realismo cotidiano de una sociedad latinoamericana

Por: Monserrat Chávez

El perfil psicológico de los personajes dentro de una ficción, nos puede decir mucho sobre las sociedades y culturas a las que representa o intenta representar y también es importante que como individuos reaccionemos a ello.

Se ha señalado en distintas ocasiones que las películas animadas no son [en su mayoría] para el público infantil, por su carga psicológica y emocional; Encanto es una de ellas.

No sólo hace visible la estructura interna de una comunidad, también toma prestadas simbologías y referencias que caracterizan a un país o continente.

_ Las heridas de la familia Madrigal

Los senderos construidos por antecesores nunca serán fáciles de atravesar, porque yacen sobre promesas, milagros deseados y una espera inconclusa. Pertenecer [deseado o no] a una familia siempre traerá consigo una carga que difícilmente podrá ser evadida; pero hay opciones.

La familia M. es una imagen bien descrita de las estructuras en Latinoamérica, aquellas que su base consiste en transferir las luchas de un colectivo a una cabecilla que, obviamente, tendrá una función obligatoria y de no cumplirla, las consecuencias serán severas [y la culpa también].

Antes de desenvolver esta cuestión, sabemos que lo ficticio es eso: una inspiración del mundo material pero a fin de cuentas irreal. Sin embargo, eso no elimina el hecho de que tras sus guiones o escrituras el objetivo es desentrañar las mentes de los espectadores con cuestiones sobre lo que acontece dentro de la cotidianidad.

Así que, no es sólo una película animada, es una historia [cómo otras tantas] que recurre a las tradiciones y culturas de una sociedad. Y que, como consecuencia, reavive la ola de reflexiones y cuestionamientos que permanecen a su alrededor en tiempo indefinido.

La Abuela, Mirabel, Luisa, Isabel y Bruno que a consideración propia, son los ejemplos de personalidad más normalmente enjuiciada dentro de las realidades familiares. Por qué sí, estos perfiles son más comunes, pero es insólito como las reacciones de rechazo son aún más cotidianas.

Las hermanas Madrigal arrastran no sólo la responsabilidad de mantener con vida la herencia familiar, sino, demostrar que son merecedoras de sus habilidades y con ellas, la obligación de beneficiar a su estructura interna y externa.

Y es justo la Abuela la iniciadora de estas dinámicas dentro de su familia, pues las heridas sin sanar dentro de sí no le han permitido ejercer una crianza sana entre sus hijas/o y nietas/os.

Aunque no es totalmente responsable del dolor que guarda con recelo, si lo es de las decisiones que no sólo puso en peligro la integridad física y emocional, sino de la naciente rivalidad entre los miembros.

El trabajo emocional incumplido traspasó a sus hijas y a su vez, a las nietas. Empecemos por Mirabel, su curiosidad por el mundo que le rodea es el equivalente a su juventud; el miembro de la familia que rechaza las imposiciones y busca no cambiar, sino incluir nuevos parámetros.

Estas identidades dentro del realismo siempre serán vistas como la rebeldía encarnada, más aún si se descubre en épocas actuales. El mundo es un constante cambio e impedirle a las juventudes la búsqueda de su propia voz es un acto imprudente y hasta ilógico.

Lo ideal sería acompañarlas sin un escarmiento como fin, pero Mirabel se ha privado de estas oportunidades y en su lugar, ha descubierto el rechazo pasivoagresivo. Su cansancio [entendible] la lleva a buscar aliadas y aliados, pero los resultados a veces son impredecibles.

Luisa e Isabel son el inicio de su búsqueda; la primera sobrecargada de responsabilidades colectivas y personales, la segunda con una identidad oculta para seguir el cumplimiento de expectativas ajenas que la hacen renunciar a su propia felicidad.

Evitablemente, las acciones [no malignas] de Mirabel tienen como consecuencia una siembra de dudas en el sentir de sus hermanas. Luisa no se abalanza sobre su hermana menor, busca sus propias respuestas a base de la reflexión intrapersonal.

Sin embargo, es Isabel quien intenta responsabilizar a Maribel de sus dudas y de lo acontecido alrededor de la familia. No sólo eso, sino que la orilla a disculparse por algo que nunca estuvo bajo su control y que son responsabilidad de otros.

Y regresando a la abuela, podemos señalar que sus constantes comparaciones hicieron que en algún punto naciera la rivalidad entre las hermanas menores. Ahora, yo te pregunto a ti ¿te suena algo de esto? ¿Algo que haya sucedido en tu vida familiar?

Regreso al inicio, Encanto es la representación de la familia promedio en Latinoamérica y más continentes pero cómo su trama se desarrolla en un país latino, centrémonos en eso.

Familias que transfieren sus creencias de generación a generación, avivando la rivalidad entre miembros, apostándole al silencio ante situaciones importunas, viviendo bajo una mentira a medias todo por el bien común, nunca el individual.

Aquí mi interpretación: “No hablar de bruno” es desalentar los procesos y métodos renovados que le proporcionan frescura a algo, pues bajo la creencia de que esas figuras no proporcionarían los mismos resultados se prefiere acallar de tajo y de ser posible, evitar el/la autor/a intelectual.

¿Qué representa la magia? Me resonó mucho cómo la Abuela en el intento desesperado por tener bajo control todo, le miente a un pueblo completo fingiendo tranquilidad; cuando ella y el resto de los miembros conocen la infortunada realidad.

Me resonó por la simple razón de que, es el mismo modus operandi de los secretos familiares, aquellos que ocultan tras las paredes verdades dolorosas y actuares dañinos. La o las persona/s son conscientes de la realidad, pero eligen mentir socialmente.

Y ¿Por qué eligen mentir? Por muchas razones, para mantener la imagen pura, mantener el control, evitar desertores/as, evitar la intrusión, proteger a quien cometió el acto, etc. Son infinidad de motivos que nunca serán justificables pero no se han de esfumar.

Me parece que la sociedad hispana ha sido representada, aunque no sé si generar estas reflexiones era la intensión. Pero aparte de las características familiares; la diversidad étnica, corporal, lingüística y cultural tuvo muchos aciertos.

Podríamos hablar de cómo muchas niñas, adolescentes y jóvenes adultas se han visto reflejadas en los personajes femeninos, al menos a mí me queda claro el mensaje de la importancia de mostrar las distintas formas naturales en los seres humanos.

_Referencias

En Encanto podemos apreciar una infinidad de referencias latinoamericanas o propias de Colombia, país en dónde se desarrolla la historia; paisajes, vestimenta, diversidad étnica, gastronomía, eventos sociales y políticos, etc.

Pero quiero mencionar dos acontecimientos que atrajeron de inmediato mi atención. El realismo mágico que ha caracterizado a Colombia dentro del mundo literario y cinematográfico y el escritor García Márquez, quien se le considera precursor de este género.

El primero de ellos representado a través de los dones mágicos de la familia madrigal y los hechos que les acontecen. Y el segundo, lo vemos representado en las mariposas amarillas que se avistan en dos momentos: cuando la abuela y su esposo se conocen y durante la reconciliación familiar.

_ ¿La familia es familia después de todo?

No.

He aquí porque en insistir que las películas animadas no son sólo películas animadas y porque la trama argumentativa es tan importante; tanto que tocó una fibra delicada en muchas personas [millenials en su mayoría].

Educados bajo la creencia de que la familia lo es todo y todo se le perdona, hemos normalizado actitudes cuestionables y violencias que en realidad podrían convertirse en delitos pero los dejamos pasar considerando de quién/quienes viene.

En esta cultura [no propia de occidente] el perdón es la virtud más importante y la única vía de la sanación inter e intra personal. Y el perdón es una característica más de la familia Madrigal… bien representada ¿no?

Pero estas imposiciones con las que crecimos no son más que manipulaciones que provocan daños psicológicos, por qué al final la familia no es familia si hiere, golpea y duele. Y nadie debería ser obligado a perdonar lo que pone en riesgo su autocuidado.

Por eso el mensaje final de Encanto es de pensarse dos veces. Es decisión el método al que se llega a la sanación individual pero es preciso señalar que los vínculos familiares también pueden romperse cuando no hay acciones y palabras hechas desde el respeto y consideración.

Si llegaste hasta el final de este análisis hecho ensayo, te lo agradezco muchísimo. Me gustaría que compartieras tus opiniones y si coincides en esta reflexión. Por último me gustaría hacerte una pregunta ¿cuál es el don de Mirabel?

Hace unos días leí el comentario de una amiga, argumentaba que el don era el cuidado, atención y protección a las infancias. Y coincido con ella. Porque la paciencia y amor hacia los pequeños es un don con el que pocos nacen.

Monserrat Chávez Olivas. Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación.

He laborado en distintos medios de comunicación en la ciudad de Durango, como El Sol de Durango, Radiofórmula, Periódico Contexto, Enlace conexión entre culturas y DurangoPress, así como en la ciudad de Tijuana, Baja California en la televisora PSN.

Me he desempeñado como reportera, redactora web, videografa, editora de vídeo y fotógrafa.

También he laborado en el área de Comunicación Social como en el Instituto Municipal de Arte y Cultura, Feria Nacional de Durango y en campañas políticas.

He sido participante de distintos talleres y diplomados de periodismo y creación literaria, pero los más importantes para mí y mi formación ha sido el Diplomado de Creación Literaria organizado por el ICED, mismo que se llevó a cabo durante el 2019 en el CECOART.

También, durante noviembre de 2020 fui participante del V Campamento Literario: El ejercicio novelístico del noreste de México.

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