Por María José Soto
*Fotografía de Burchfield photography. Instagram: @haz_trash.phot0
El 25 de noviembre todo mundo habla de nosotras y de la violencia que [sobre]vivimos todos los días desde que somos niñas. El día naranja, le llaman. El día en que todas las instituciones y autoridades se dicen completamente comprometidas con la lucha por una vida libre de violencia, con el feminismo, con la equidad y la igualdad de género. Y es tal su compromiso que el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri portó un cubrebocas naranja y un pequeño listón del mismo color en su saco.
Kuri declaró que en Querétaro, todos los casos de feminicidio que han sido denunciados en este año, ya fueron resueltos o están en exhaustiva búsqueda del feminicida. Yo ya no creo en la justicia legal y tampoco creo- del todo -en sus datos, pero sí es así, lo celebro. Y luego, me detengo y me pregunto: ¿y el aborto legal para cuándo? ¿Cuándo va a perseguir esos feminicidios de gobierno, de Estado? Pero no hay respuesta. En su agenda, ya se acabó el tema de las mujeres. En su agenda solo importamos el 8 y 9 de marzo, el 10 de mayo y el 25 de noviembre.
Creo que es triste y también muy envidiable. Lo envidio si es que cada mañana puede desayunar sin pensar en que 11 mujeres ya no están vivas. Lo envidio si es que noviembre no le parece el mes más deprimente del año. No solo por el otoño que marchita todo delante de nuestros ojos, sino por las conmemoraciones. El Día de Muertos, por ejemplo, yo pienso en nuestras muertas. En todas aquellas mujeres que nos fueron arrebatadas de maneras tan crueles que me provocan náuseas; pero en específico, pienso en una: Dulce Cecilia.
Dulce, irónicamente, desapareció un 8 de marzo del 2018, en el municipio de Colón y fue asesinada con tan solo seis años de edad. Así que imagino que su mamá pone en su altar sus juguetes, sus peluches, leche con chocolate, pizza y paletas. A Dulce no la dejaron ni llegar a la primaria.
En el mes de noviembre también está el día 19, Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual Infantil (ASI). Kuri alardeó que somos el único estado con cero impunidad en feminicidios. ¿También va a presumir que Querétaro no es provida, sino pederasta? Pues, tenemos las cifras más altas en ASI. A Dulce la violó su primo de catorce años, la niña se desmayó y entonces, él se encargó de que nunca más despertara. A Dulce le arrebataron la inocencia, el cuerpo y la vida.
Llega el 25N y yo no logro dormir pensando en la sonrisa de Dulce. No logro dormir pensando en que tenía solo seis años. La misma edad en la que mi tío dejó de violarme. Yo soy sobreviviente, Dulce murió siendo víctima. Yo pude ser ella, pude terminar enterrada en un jardín, pero tuve el “privilegio”- y qué mierda llamarlo así -de que me dejara ir.
En resumen, para mí, noviembre y diciembre, así como enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre y octubre, son meses deprimentes porque diario pierdo 11 hermanas, porque al año 4.5 millones de niños y niñas son abusadas sexualmente. Porque en Querétaro no somos dueñas de nuestro cuerpo, no podemos decidir nuestra maternidad y se priorizan a los monumentos y a las Iglesias antes que a las mujeres.
También son meses de mucha rabia y me pregunto ¿cómo les despierto a ustedes la rabia? ¿Cómo hago para que las autoridades la sientan y hagan algo? ¿Cómo hago para que entiendan que no queremos que usen naranja o morado o posteen un vídeo de sororidad? Que lo único que queremos, merecemos y exigimos es una vida libre de estereotipos, de violencia, es estar vivas, es vivir sin miedo. Vivir, no sobrevivir.

María José Soto nació la noche lluviosa del 29 de junio de 2001, en Querétaro, México. Es estudiante de Comunicación y Periodismo, bailarina de ballet y feminista. Su trabajo literario se encuentra en espacios digitales como Especulativas, La Coyol y Las Sin Sostén, y en la antología «Nosotras. Antología de cuentos de ciencia ficción feminista». Su trabajo periodístico se encuentra en Tribuna de Querétaro (Dossier del 8 de marzo 2021), Notas Sin Pauta y su columna Escribir para Resistir en La Coyol Revista.
