Escribir para resistir | Sobre [mi] depresión

Por María José Soto.

No tengo claro el momento en el que la depresión llegó. De pronto, el cuerpo me duele sin motivo aparente, estoy cansada todo el día y la emoción que más me domina es odio. 

En las mañanas, cuando suena mi alarma, solo quiero seguir durmiendo todo el día. No me importa la escuela, no me importa ver a mis amigos y amigas, no me interesa fingir que no me siento mal. 

Me siento en modo automático, haciendo cosas para aparentar ser funcional. Las noches son peores, me siento sola, enojada, pongo a Cerati a todo volumen, pero no es suficiente. Quiero hablar, pero no sé con quién; quiero distraerme, pero no puedo concentrarme en nada que no sea el dolor. Quiero que el tiempo se detenga, que deje de correr el reloj, que nada avance. Que me dejen sentir todo lo que abruma, lo que me asfixia. Quedarme en cama todo el día, gritar, maldecir, hasta que me deje en paz.  

La depresión llegó de sorpresa, viene con sus amigos y nunca me dejan sola. Me ha quitado la energía, ha implantado ideas horribles en mi cabeza y muchas veces casi me convence de materializarlas.  Pero, lo peor es que no me deja escribir, ni siquiera me permite llorar. No sé cómo sacarla de mí, así que, solo me queda aprender a vivir con ella. 

María José Soto nació la noche lluviosa del 29 de junio de 2001, en Querétaro, México. Es estudiante de Comunicación y Periodismo, bailarina de ballet y feminista. En lo literario, ha publicado sus cuentos en espacios digitales como Especulativas, La Coyol y Las Sin Sostén; en lo periodístico, su trabajo se puede encontrar en Tribuna de Querétaro (2021), Notas Sin Pauta y su columna Escribir para Resistir en La Coyol Revista.

Twitter: @TristezaFeliz29

Instagram: @majoescribiendo

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