Entre Caos Poético y Textos Perdidos| Toboganes Vs Burbujas emocionales.


Por Elizabeth Vázquez Pérez


Hubo un momento en la vida que los olanes andaban en su apogeo y sin pensarlo mucho siendo una niña  me di el poder de usar unos cuantos que estaban confeccionados sobre un vestido verde hecho por mi madre que en conjunto me hacían lucir bien para «dominguear». En ese afán por estrenar y sin saber mi destino tocaba visita con los abuelos que más que saludarlos era jugar con los primos. Porque ellos son los primeros amigos de la infancia y más aún tus cómplices donde se aprende a convivir de verdad o ser parte de la típica burla como paso ese día en el que  los apodos no esperaron a decirse y la “prima rana” había llegado. Por un rato me sentí incomoda pero no me bastó e hice lo que me vino en gana y jugué sin parar. Puesto que vendrían mas atuendos por lucir y tonterías que superar, es lo que me decía mi tía y no tomé importancia.

Como todo desarrollo humano crecimos y en ese esplendoroso recorrido la mayoría de ellos se hicieron padres y noté situaciones que me llamaron la atención específicamente cuando los niños interactúan al lado de otros donde el adulto no lo deja libremente ser por sobreprotege de manera desbordada al grado de distanciar a los mismos y hacer una pantomima que termina en agresión entre padres motivando a señalamientos o etiquetas.


¿Qué pasa en la adultez que ahora se sobreprotege de más a los hijos?


Es una idea a grandes rasgos saberlo sin embargo creo que por circunstancias propias adoptadas  a lo largo de la vida tratan de brindar un estado de confort a sus hijos mejor que la que se vivió en su infancia omitiendo disciplinas y comportamientos que se impusieron y no era de agrado actuando así  de manera equivocada en la que no se quiere que los niños vivan situaciones parecidas o por no querer que se equivoquen y mucho menos que les lastimen para crearles un falso mundo de burbujas por convertirlos en creaciones fehacientes, inmunes, depresivos y quejumbrosos.

¿Dónde nos perdimos?


Creo en el Egoísmo por pensar que a un nuevo ser le podemos anteponer nuestras ideas para suprimir su individualidad, entorpecer la infancia del otro ser con limitantes.

La infancia es un tobogán de emociones y  contiene un hambre por devorar al mundo no para ser dañado simplemente para dejarlos vivir.

La vida de un niño no se enmarca dentro una burbuja para cuidarlo es más resulta contraproducente ya que es en la misma en la que se contiene lo tóxico… se equivocan si se piensa que el peligro esta en el exterior.

¿Qué sería lo mejor?

Esta claro que los genes no hablan por sí solos, ni los buenos hábitos y costumbres de lo cotidiano, lo que afecta en los infantes es la santa de cochinada que inyectamos en ellos sin dejarlos actuar y ser independientes, pues es otro ser. Lo veo sin sentido puesto que cuando esa burbuja se eleve por lo más alto aterrizará  por un sopetón de tanta contrariedad.

Para un niño resulta todo mejor sin adultos presentes y es muy lógico ya que es un sentir fácil de comprender.

Debemos animarlos a experimentar, llevarlos de la mano como guías con sus propias emociones hacia ese tobogán para esperarlos al lado de la salida sin saber qué pasó en el camino solo para poder verlos subir una vez más.

ilusiones de la infancia
¿ Qué sucedió con la «prima rana»?

Con el tiempo me doy cuenta que lo que viví fue solo un mal momento por los sentimientos que evocó en la ilusión de mi vestir y pienso que la  fábula de la «prima rana» funcionó porque no siempre quien salta más alto se libra mejor,  hay que saber saltar.


Elizabeth Vázquez Pérez escribe desde siempre en la ciudad de Puebla, México. Estudió en el Instituto García de Cisneros y en la facultad de Contaduría Pública en la BUAP (2002).
Estudió ensayo literario en la Secretaría de Cultura del gobierno del Estado (2019-2020). Ha publicado en revistas electrónicas: revista Hilal Puebla (ensayo Un vicio silencioso, 2020), Revista Foco Literario de Argentina (poesía, Haiku 2021) y Caracola Magazine en México (poesía Degustación, ensayo «Solo ellos pueden hacerlo» , relato » Dos por un cuarto de hora», 2021), editorial CEA España (retos escritura 2021,haiku) , ha publicado en Poesía de morras , Revista «El Cisne»(poesía)
Apasionada, creativa, no sabe quién es, le gusta escribir. No anda en busca de estilo, sino de retos.

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No sé quien soy. No ando en busca de estilo, sino de retos.

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