Lloramos orquídeas violetas

Montserrat Ruiz

Hasta hace poco las mujeres en comparación con la cantidad de escritores hombres no ocupaban un lugar en la literatura mucho menos en un país donde ocurren de dos a siete feminicidios en un día la sangre de nuestras hermanas revienta contra las crisálidas de solares, baldíos, carreteras, instituciones y plazas públicas, mi patria no puede llorar es por ello que todo el escorbuto de la rabia tiene diferentes mordidas marchas performance, activismo, lagrimas, venganzas, portar navajas escondidas entre los bolsillos, un gas pimienta entre la bolsa, vestir masculino y la literatura esa arma tan peligrosa de doble filo para hacer la revolución.

Antecedentes

A lo largo de la historia de la literatura las mujeres hemos sido silenciadas y sepultadas bajo seudónimos masculinos, iniciales de amantes o nombres de esposos, relegadas al hogar al cuidado infantil las tareas domesticas las diferentes revoluciones sociales y los cambios han hecho poco a poco abrirnos un camino desde el voto, derechos básicos, el deporte hasta las artes.

El primer libro escrito por una mujer fue “La historia de Genji” por la japonesa Murasaki Shikibu hace mil años, y es considerada el primer volumen con estructura de novela.

Grandes escritoras, poetas, ensayistas y cuentistas siempre hemos tenido sin embargo la guerra siempre han sido al doble para nosotras ya que no son los mismos escalones, el machismo prevaleciente la presión social de la maternidad, la virginidad, los estatutos sociales de la época, la feminidad, el matrimonio y la heterosexualidad normativa y única en conjunto con el no permitir que las mujeres leyeran obras, después ciertas obras en general y luego que su carrera literaria fuese una partida doble desde su inicio hasta su venta, publicación y divulgación.

México y sus escritoras

La decima musa, yo la peor, la del idilio con la virreina María Luisa Gonzaga Manrique de Lara ilusión platónica para los eruditos más conservadores Sor Juana Inés de la Cruz  ha sido el principal referente histórico de una maravillosa flor de lis mexicana cuyos versos son los olivos descompuestos de la poesía mexicana teniéndose que ocultar entre los hábitos, las claustras paredes y en los brazos de los virreyes, esta es un ejemplo de los obstáculos y acrobacias que una mujer tenia que utilizar para poder escribir y dedicarse a una vida intelectual a pesar de que ya no estamos en el siglo XVII sin embargo en otras labores mi desplumada patria nos ha dado a grandes escritoras como Amparo Dávila, Rosario Castellanos, Elena Garro, Inés Arredondo, Nelly Campobello entre otras.

Las guerras a capa y espada

Poniatowska y Arreola

Garro y Paz

Guerras y Castellanos

Sin duda todos conocemos las vicisitudes y polémicas desde los abusos psicológicos, represión, minimizarlas, llamarlas “locas”, la manipulación emocional y poner en duda su verdad ante un círculo intelectual-cultural falo centrista no ahondare en sus relaciones tempestuosas esto es solo un toque sutil en el hombro de la memoria a modo de el aire que te hiela el lagrimal hasta llorar para esas anónimas quienes por desgracia son víctimas del patriarcado.

Actualidad

En la actualidad las mujeres escribimos, publicamos, ejercemos nuestro derecho a muchas cosas, sin embargo, aún falta mucho por lo cual alzar la voz.

Hoy en día la literatura femenina latinoamericana ha surgido con una nueva cabeza de contemporáneas en las cuales figuran Fernanda Melchor, Mariana Enríquez, Cristina Rivera Garza, Verónica Gerber Bicceci, Mónica Ojeda, Valeria Luiselli, Mónica Lavín, Liliana Colanzi, Samanta Schweblin entre sus obras literarias retratan desde un pueblo mexicano lleno de machismo, homofobia, transfobia, brujería y los feminicidios como lo es Temporada de Huracanes de Fernanda Melchor, Las voladoras de Mónica Ojeda, Nadie me vera llorar de Cristina Rivera Garza, Conjunto vacío de Verónica Gerber que habla sobre la búsqueda y desaparición de una madre esta obra innova a su vez la literatura gracias a sus elementos gráficos como el diagrama de Venn y la exploración del lenguaje.

En estas obras la mujer juega un papel activo o al plantarse a modo de metáfora o como historia cosas como ¿Qué hace a una mujer ser mujer? ¿El machismo lo engendramos las madres? ¿A cuantas tienen que matar a diario para que esto cambie?

A modo de reflexión esta literatura funge con el revuelo para visibilizar a la mujer, para presentarla fuera de las imposiciones sociales, culturales y estéticas, sin duda el camino es largo para la revolución violeta pero el grito de la marea violeta es cada vez mas rabioso.