La habitación aparte: La libertad de escribir

La escritura es un proceso complejo en el que juegan muchos factores que en conjunto forman una especie de nudo maravilloso que nos regala la reflexión más fina de un ser humano. Descrito como una sensación mágica, voluptuosa, estridente, incluso depresiva o hasta sensual, las letras nacientes han configurado a la humanidad misma. Aquello que nos hace una civilización es el lenguaje escrito, por medio de este entendemos nuestro pasado, conocemos las reflexiones para evolucionar de nuestros predecesores, pero también sentamos las bases para el futuro. El transmitir nuestro conocimiento, nuestras preocupaciones, información o nuestras ficciones nos han llevado a un denso mar de literatura, una forma artística de utilizar la palabra, donde ya no solo comunicamos, vamos un paso más allá, comienza un viaje hacia lo que conocemos como arte. Haciendo así a la escritura un fenómeno de belleza, la comunión de formas, temas, imágenes, sensaciones, lecciones, emociones, que hacen clic dentro y forman un intrincado telar de significación.

Este escribir, hoy teclear, de ideas es un proceso que siempre ha quedado como algo casi sobrenatural del alma humana. En la antigüedad Safo invocaba a las musas para inspirarse. En la actualidad, la escritora, Isabel Allende habla de la ficción como aquella mentira liberadora ¿mentira o verdad? La idea concebida en la mente y que después se expande, crece, vive. Si nos enfocamos en que la escritura es un montón de ideas que podemos transmitir, entonces hablaríamos de la libertad de poder expresar cualquier idea que nos venga en mente, más allá de la verdad o la ficción que contenga un texto. Así pues, el tomar la palabra para expresarnos es ejercer nuestra libertad, regalarnos la oportunidad de dar a conocer nuestras ideas y permitirnos que otras personas conversen con ellas de forma intelectual. Quizás en medio de todo este boom de las escritoras podremos preguntarnos ¿escribir de lo que sea está bien? Reflexionemos lo siguiente:

Despojadas, por siglos, de nuestra creatividad activa, nos han desvalorizado históricamente y ahora, con las plumas en alto ejercemos nuestra libre construcción de la realidad. Somos albañiles de las nuevas ideas, la realidad se estructura por medio de la palabra, creamos conceptos, designamos cosas nuevas, incluso renovamos lo que ya no funciona. Todo por medio de la palabra, escrita u oral. Recopilar letras en un escrito es cambiar algo, enfocar otra realidad, mandar una carta cuyo remitente sea el mismo color del alma de otra persona, es compartir, transmutar, definir y existir. El fino arte de volcarnos en las letras nos lleva a ser. Y tras la lucha incansable de ejercer nuestro libre derecho a pensar, ahora somos la generación femenina que está lista para contar sin tapujos, explotar nuestro potencial en todos los rubros.

Escribir entonces, es un acto revolucionario, pero también de reivindicación. A estas alturas, la lucha se encuentra en crear también nuestras formas de expresarnos, compaginar los sentires, así como las formas, con aquellos ya colocados como canónicos a lo largo de la historia y sobre todo convertirnos en nuestro yo real, ser plenas. Es el crear textos la mejor versión de nosotras, pues el estigma muere, nace la reflexión, otros enfoques ¿Estas deprimida? Escribe ¿Tienes sentimientos encontrados? Escribe ¿buscas mejorar tus razones, motivos, filosofías de vida? Escríbelo, tomemos la libertad que nos dieron con mucho trabajo nuestras predecesoras. Así el texto se convertirá en nuestro instrumento de lucha también crearemos una nueva oleada de pensamientos que configurarán las páginas de la historia nueva, aquella donde más mujeres serán el orgullo de nuestras naciones pues la literatura porta un nuevo perfume y definitivamente huele a mujer.

Así, solo nos queda el escribir. Ese misterio de la hoja en blanco al que nos enfrentamos para ejercer nuestro derecho de libre pensamiento. Crear, crear y crear. Alcemos nuestras voces por aquello que luchó Virginia Woolf o incluso Pita Amor, a quien siempre le adjudicaron sus versos a su amante Alfonso Reyes siendo ella una filosofa de las letras con su sed de libertad y revolución estilística. Ahora con fuerza podremos alzar la voz ¿Por qué no hacerlo? Nos debemos el hablar, seguir en estos foros de opinión, las charlas entre mujeres, los cafecitos de reflexión, las columnas de opinión. Con la libertad en las manos crecimos, ahora usémosla, creemos un porvenir lleno de letras de mujeres que han de representar todas nuestras voces dormidas, gritemos en alto, esto soy yo.

Publicado por literaturapgc7413

Nací el 12 de noviembre de 1990, en el municipio de Zapopan en Jalisco. Fui estudiante de letras hispánicas en la universidad de Guadalajara, he sido publicada en las revistas electrónicas como Rigor Mortis y Letra escarlata con cuentos sobrenaturales. Actualmente escribo artículos sobre literatura, cine y series para la página de variedades NotaRandom. Busco por medio de la palabra no solo dejar un mensaje para llegar a comunicarme con el alma de las personas, si no resonar con ellas en el universo de las ideas.

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