Por Brenda Garrido
En la década de los 50´s durante un viaje a Alemania, Ruth Handler logra ver una muñeca de características adultas y un tanto sexys (cuyos consumidores eran principalmente hombres) llamada Bild lili. Aquella muñeca se volvió la inspiración de Ruth y el precedente de la muñeca más famosa del mundo, Barbie.
A pesar de que Handler era esposa de uno de los co- fundadores de Mattel y su idea la llenaba de entusiasmo, eso no ayudo a impulsar su proyecto; su plan de crear una muñeca con un cuerpo adulto (hasta ese momento todas las muñecas eran niñas o bebés) para que las niñas jugaran fue rechazada en dos ocasiones antes de finalmente conseguir la aprobación que buscaba.
El 9 de marzo de 1959, después de comprar los derechos de la Bild Lili, nació Bárbara Millicent Roberts (en honor a la hija de Handler), mejor conocida como Barbie. Su presentación fue hecha con un look que se asemejaba al propio de los 60´s acompañado de su icónico cabello rubio y ojos azules; dos años después su compañero y novio Ken Carson (nombre inspirado por otro de sus hijos) hizo su aparición. Posteriormente se ha ido adaptando a la moda correspondiente de cada década.
A lo largo de su historia la muñeca de Mattel se ha visto envuelta en diferentes polémicas, muchas de ellas relacionadas con la imagen de la rubia perfecta de medidas imposibles y otras más relacionadas con algunos de sus modelos hechos con características por demás cuestionables; como aquella vez que la hicieron parlante y sus frases eran promotoras de ideas sexistas, al igual que ciertas campañas de marketing que vistas con los ojos del presente seguramente también tendrían ciertas cosas desdeñables.
Si bien estoy consciente de las problemáticas y polémicas que no carecen de bases para existir, una parte de mí no puede evitar pensar que a pesar de todo eso Barbie era el único juguete destinado a niñas que te alentaba a soñar e imaginar. Para retratar este punto te pediré a ti lector que intentes rememorar tu infancia y si eres una chica, joven o mujer recuerdes ¿cuáles eran tus juguetes? ¿Qué tipo de actividades desarrollabas con ellos? Si tenías hermanos o conocidos varones ¿Cuáles eran sus juguetes? ¿Qué tipo de actividades se desarrollaban con ellos? Dado que no puedo conocer tus respuestas, hablaré desde mi experiencia que al ser propia tal vez no coincida con la tuya, pero espero pueda enfatizar el punto al que quiero llegar.
Nací y crecí siendo una niña, chica y posteriormente mujer mexicana, mis padres me proporcionaron los juguetes que según las campañas de marketing estaban destinados a mi género. La mayoría de estos eran trastes con los que podía jugar a hacer la comida, bebés para jugar a maternar (cambiar pañales, alimentar, dormir y pasear), Sets de maquillaje o algo parecido a y por supuesto muñecas Barbies; solo recuerdo contadas ocasiones en las que el molde de “juguetes para niña” fue roto y mis juguetes pasaron a ser juegos de mesa o algún set que bien se podía considerar unisex.
Mientras iba creciendo pude notar ciertas diferencias sustanciales entre los juguetes de mis hermanos y los míos. Los de ellos eran variados, coloridos (no siempre estaban hechos de colores rosas, pasteles o blancos), tenían autos, robots, luchadores, superhéroes, astronautas, aliens, soldados, etc. y yo tenía un bebé que se tomaba la mamila, fingía hacer del baño y luego dormía o un set completo para hacer la mejor comida.
Sus juguetes estaban diseñados para que ellos soñaran con cualquier posibilidad incluso aquellas que los límites de la sociedad y la humanidad podrían catalogar como imposibles. Los míos estaban diseñados para quedarme en casa, como un preludio preparatorio de un destino inevitable que era ser ama de casa y madre; y no quiero decir que sea un destino condenable al contrario la maternidad cuando es realmente deseada seguramente es maravillosa, pero viéndolo a la distancia y en una comparativa con los juguetes de mis hermanos resulta un poco triste que pareciera ser ese el único destino, pero ante eso estaba Barbie.
Una muñeca femenina y llena de glamour cuyo eslogan te incitaba a ser lo que quisieras ser y como niña, lo creías por que te abría las posibilidades, un día Barbie era doctora, maestra, enfermera y al siguiente una espía cuya doble vida la obligaba a hacer uso de un título de princesa que por supuesto tenía poderes mágicos y vaya que todo eso en la imaginación infantil tenía sentido.
Sé que actualmente, la idea de que los juguetes tienen genero poco a poco se ha ido diluyendo, pero cuando yo era niña esa idea estaba muy marcada; mi primo que también adoraba jugar con muñecas fue regañado varías veces y llegamos al punto de jugar a escondidas siempre cuidándonos de su madre.
En esta etapa de mi vida puedo admitir con orgullo que mi juguete favorito de la infancia era una muñeca Barbie, porque bueno… tuve mi etapa de odio transicional, y que a pesar de diferentes polémicas que la han involucrado desde su creación, considero seriamente que es el único juguete que me alentaba a mi, a ser lo que yo quisiera ser, que me decía que las posibilidades estaban abiertas, que mis opciones no solo eran ser madre y ama de casa, para mi es ahí donde recae la importancia de ser una chica Barbie.

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