por Karen Delgado
A mis tareas pendientes
Ni pex
Te sueño cada vez que hay menos de ti en mí
Te sueño cuando puse la canción que te dio risa cuando tratabas de no concentrarte en delatar que estabas sintiendo «eso»
Te sueño cuando escucho las noticias de política y te dan cólera
y pareces Jaime Mausán opinando
«y nadie hace nada»
Te sueño después de despertar a las 4 am y según estar en alfa
pero se me cierran los ojos y estoy en zetas
Te sueño cuando escribía tu voz sin disciplina y hueva y aún así se cumplía jajsja
así cuando lo solté y pasó, así, pasó y ya, de ovarios, verdad de mí
Te sueño casi todas las calmadas noches que me duermo pasadas las 11 y no las 3
sin hacer la meditación para tener el astral sin cuadro ni ponerme los calcetines de peluche con zorritos
Te sueño al invadirme en mis pensamientos antes de dormir y no dejas de estar en paz hasta que me pierdo
Te sueño al querer definir los medios cuando no tengo control sobre ellos y ni tú sabes qué es lo que pasa o lo sientes, esa es tu propia creación, no mía, yo qué
Te sueño cuando dicen que este es el mundo newtoniano y que ya es pasado y ni de locos eso nos interesa, estamos tan materializados que ya olvidamos que no hay otro
Así cuando recibo llamadas del banco sabiendo que tengo que fingir que nada pasa porque ya pedí tantos créditos en el Club Penguin de adultos (BBVA) y nada más tengo 5 peso’ porque perdí la contraseña y que eso no salda mi deuda
Igual al que me llames a las 3 de la tarde para decirme que vendrás a verme cuando no me he pintado el cabello de la raíz ni puesto el tapete en el piso para que veas el polvo a la misma altura que yo
Así cuando me molesto por no contestar mis mensajes por dos meses enteros y solo poner un sticker de Bob cholo que yo te había mandado hace un buen, al menos no fueron las tacitas rotas (pobrecitas)
Así cuando manejo mi mamalón Jeep Wrangler del año negra 4×4 de 4 puertas estando atorada en el tráfico deseando dejar de buscar excusas ridículas para no buscar tus cartas diciendo que ya pagaste el alquiler y te vendrás a vivir conmigo y no pensar tanto en ti ni en tus manos ni en tu nariz ni en tu horrible rostro te odio
Te tengo fe
fe, te tengo (asco)
