Por Claudia García
VINE
Vine desde el mar,
Vine desde las estrellas,
Vine a recordar,
Vine con la memoria de mis ancestrxs
¡Vine a recordar!, recordar quién soy, por medio de mi cuerpo, por medio de mis sensaciones, por medio de mis percepciones.
Vine a caminar, recorriendo la espiral que me lleva de regreso, pasando por la tierra, sintiendo el viento y alimentándome del agua, viviendo con el viento que me recuerda mis elementos.
Vine a recordar que soy individualidad en relación con la comunidad y aunque estemos separados hay un hilo que teje nuestro ser. Ese hilo nos une comunicando nuestros caminos, haciéndonos uno al trascender mi individualidad.
Vine a reconciliar,
Vine a sentir, las diferentes experiencias que el mundo me ofrece para recordar el movimiento. El movimiento eterno que anima al ser.
Vine a integrar, integrar los trozos de los que nos componemos y que están dispersos en esta materialidad.
Vine a manifestar,
Vine a compartir, a compartirme con los otros en sentimiento, en pensamiento, en acción.
Vine a resignificar, dentro de todas las posibilidades de creación
Vine a crear un lugar diferente con más posibilidades en el cual todos podamos manifestar.
Vine, vine del más allá y volveré a ese lugar.

