Shakespeare y Melpómene

por Balthier Gallant

Shakespeare reflexionaba con unas hojas en mano acerca de las tragedias y las comedias, sobre las musas que a cada género representaba. Entre más lo pensaba más se enamoraba de Melpómene. Pues era ella quien le susurraba los mejores finales para sus obras. Ninguna tenía tanto ingenio, ni tampoco la belleza de su tristeza que tanto le fascinaba. 

Pensó una noche de noviembre que si muriera a manos del puñal de lágrimas de Melpómene se sentiría honrado, aun si fuera en las mismas circunstancias en que Bruto dio fin a Julio César. Que si enloqueciera sólo quisiera alucinarla a ella como cual Don Quijote con su amada Dulcinea, pues no habría más dulce locura que esa. Que no le importaría si decidiera envenenarle como los amigos traidores al gran Alejandro de Macedonia, pues serían sus manos las que le pasaran la copa a sus labios. 

Moría de amor cada día que pasaba. En la madrugada, bebiendo una taza de café sostuvo con su palma su pecho. El corazón amenazaba con detenerse. Pero eso no importaba. Y no importaba porque a pesar de saber que su amor jamás sería correspondido estaba dispuesto a aceptar su destino como Dante con Beatriz.

Tomó una rosa. La besó. El último pensamiento, el último suspiro de su vida, se lo dedicó a la musa de su amor.




Balthier Gallant

Pasante de la Licenciatura de Lengua y Literaturas Hispánicas, UMSNH. Premio “Padre de la patria” 2016-2017 por el mayor rendimiento académico en Tercer Grado de la Facultad de Letras. Al término de Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas, Tercer Lugar de excelencia académica. Ganadora del reconocimiento a excelencia educativa 2018, otorgado por COPARMEX Michoacán. Experiencia como revisor (a) y corrector (a) de estilo de libros para su publicación y digitalización, y en mantenimiento de libros. Autora del texto epistolar “Consejos de un héroe a un villano” publicado en LITERATINOS.

Publicado por La Coyol Revista

Revista hecha por y para mujeres escritoras y artistas

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