Poema

por

Que no asome a nuestra alcoba
el resabio de la monotonía
Huyamos siempre de las tardes de domingo
los idílicos cuentos
de caballeros andantes
y princesas dormidas

con eternos finales
y el felices por siempre
amemos no
las cadenas que nos unen

sino los abismos que nos separan

hallémonos siempre
en ese punto exacto
de caída y ascenso
entre tu pecho

y mis labios

donde nace tu nombre

para dormir en mis manos

Publicado por La Coyol Revista

Revista hecha por y para mujeres escritoras y artistas

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