Estaciones

por Kimberly Patricia Juárez

Amarte en agosto en medio de las tormentas no fue mi mejor decisión pero  nadie podría prepararme para nuestra primavera llena de colores de mi mundo ideal donde solo tú y yo conocíamos el ritmo de la canción, como el tiempo que logre sostenerte en mis brazos tan duradero en mi mente como nuestras canciones favoritas o el aroma de las margaritas inundándonos entre sus pétalos y nuestros besos secretos. 

Éramos pequeñas piezas o fragmentos de mis libros favoritos en medio de una biblioteca o dos gotas en medio del océano. En el verano solo fuimos viajeros que sostuvieron sus manos una noche en la orilla del mar y cantamos hasta contener la respiración, que sólo se perdió siendo la música de un festival que jamás se repetirá. 

Fuimos la música de primavera que nadie quiere dejar de cantar y bailar, o tal vez sólo fuimos una canción que conservare en mi memoria bebiendo  vino en la parte trasera del auto o buscando estar sobria de tu recuerdo en agosto tomando poco a poco un sorbo de la realidad en donde tú  solo eres invierno y tormentas.

Quiero borrar de mi agenda el calor y los celos de abril que solo me hacían enfurecer; sólo quiero quedarme en mayo y en tus manos suaves que sabían el andar para viajar envueltos entre las sabanas y risas, en medio de sueños que jamás se harán  realidad. 

Vivimos en medio de la esperanza que todo mejoraría, que los atardeceres de aire salado se convertirían en mañanas coloridas sin el temor al arrepentimiento, que por fin abriríamos las ventanas y puertas de par en par. Ahora somos el recuerdo el uno del otro, tomados de la mano tan fuerte como ahora. Sostenemos nuestras espadas listas para el ataque sin darnos cuenta que nada fue nuestro, solo el deseo y la esperanza. 

Somos el recuerdo borroso de nuestras estaciones, algo que tal vez solo mencionemos en nuestros sueños o tan secreto que nuestras miradas solo puedan hablar. 

Aún puedo ver julio y el verano salvaje como los rumores en los pasillos que poco a poco me destruyeron con la angustia de saber la verdad entre sus voces. Me tiré al suelo rezando por un poco más, pero llegó la tormenta que creamos y aunque ahora todo parece un poco más claro, caminando entre la lluvia torrencial, corriendo a buscar nuestro refugio, tengo aún en mi mente tus susurros: prometiendo que todo esto mejoraría, que volverías entre las margaritas y nuestras canciones favoritas.

Pero llegó nuevamente agosto, llevándose todo a su paso. Sólo me dejó la esperanza de que todo pasaría tan rápido como un momento, para cancelar mi agenda y susurrar nuestras memorias perdidas lograr leer nuevamente entre nuestras páginas viejas de la biblioteca solo con la esperanza de atravesar la puerta oxidada y detrás de ella solo los destellos de luz que buscan vida propia.




Kimberly Juárez

Mi nombre es Kimberly Patricia Juárez Vázquez tengo 25 años soy egresada de la Licenciatura en Derecho Internacional de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMèx). Desde pequeña tuve interés por la lectura sabía que de alguna manera tendría que crear mi propio mundo o dejar mi huella en la literatura. Siempre busco con mis relatos y escritos, mostrar perspectivas que tal vez no todos conocen y ser más empáticos ante situaciones vulnerables, en esta ocasión escribí inspirada en una experiencia personal donde los meses marcaron eventos en mi vida que me llevaron a descubrir nuevas facetas en mí.

Publicado por La Coyol Revista

Revista hecha por y para mujeres escritoras y artistas

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