por Liliana Espinoza Tobón
Crash
Es mi pulso extendido en la inmensidad y el silencio, la comparsa que marca la armonía tornasolada de las emociones, que confluyen en remansos serenos y tempestades polifónicas.
Es extender y perderme en las extremidades de mi cuerpo, en cada métrica exacta que avanza desbordada en el tiempo.
Es experimentar la liberad…
Mi imaginación desbordada con la batuta en la mano dirigiendo las olas del mar, que encaran las rocas y surcan el viento, tranquilas y estruendosas con impulso desde adentro.
Es mi batería, mi instrumento, donde mi corazón toma ritmo exaltando mis pasiones y dejando atrás mis abatimientos.
Neurotransmisor
Movidas por una fuerza ajena, las pequeñas piedras ruedan entre ellas, rebotando sus amorfos cuerpos terráqueos.
Entre ellas emergen persistentes y abriéndose paso, en la búsqueda de algo, unas antenas alargadas y firmes. Sigilosas giran lentamente, hasta que de pronto algo las detiene, al fin detectan algo…
Al instante rompiendo la guarida y siguiendo la ruta que marcan sus antenas, la cucaracha brinca al exterior. Motivada como una gran corredora aproximándose a la meta, se abalanza ante aquello, lo cual no es otra cosa que un pedazo enmohecido de alimento; que algún humano habría dejado antes de que su sin razón, su ira y su codicia estúpida y violentamente lo extinguiera.
Movimiento
En un futuro continuo, en una sociedad primermundista, abatida por el confort y las buenas formas cosmopolitas, hombres y mujeres con aires de aristócratas amoldan sus prejuicios. Meticulosos con cincel, martillo y desbordada dedicación rompen su nobleza, sacuden sus valores y principios; hasta llegar a la llana y dura sin razón. Todo sea por la sobrevivencia, la supremacía sobre lo que se mueve hasta lograr su sumisión.
Con rostros agradables y copas llenas de bebidas finas, todos sonríen al verse mover su tablero de ajedrez.
Catarsis
Quizás en un futuro los pensamientos se proyecten en el cielo, como en una pantalla gigante, y así podríamos ver que estamos desbordados de desidia…
De tanta que nos enmascara y nos hace codiciar lo que no tenemos, lo que no nos pertenece… y que quizás esa sea, al final, la manera más violenta de autoaniquilarnos.
Ese pensamiento catártico apresaba al soldado espacial, antes de subirse a su nave, después de abatir la especie de otro planeta.

«Nací el 29 de mayo de 1989, en Tehuacán, Puebla. Estudié Lingüística y literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, BUAP. Me he dedicado a colaborar en Organizaciones de la sociedad Civil en comunidades rurales de la Mixteca poblana y Sierra Negra; así como en organizaciones nacionales como Child Found México, Aldeas Infantiles SOS, México en proyectos de derechos humanos, derechos sociales económicos y ambientales (DESCA), derechos de niños y niñas, difusión cultural, proyectos productivos para mujeres en situaciones de violencia. Algunas publicaciones como la investigaciones de violencia de género a nivel nacional “Factores que producen y reproducen la violencia de género” 2012, por el Observatorio de Violencia Social y de Género de la Universidad Iberoamericana, Puebla. En colaboración con la UNAM y una colaboración en el libro de minificción Resonancias publicado por la BUAP, 2019.»
