Por Kimberly Patricia Juarez Vazquez
Querida Amiga:
Tengo que confesarte algo que ahora mismo me está matando, sé qué escribirte es lo único que de verdad me hace mantenerme cuerda o al menos en esta sintonía. Tenía mucho que no lograba sentarme en mi escritorio o tal vez debería decirte el motivo pero no quiero abrumarte con ello porque estoy segura que terminaras mal al saberlo.
En fin, quiero contarte que tuve nuevamente esos pensamientos locos que a veces suelo tener después de escuchar nuestras canciones secretas favoritas y me pongo a parlotear y a decir todo lo que viene a mi mente de manera rápida que apenas puedo respirar y me tienes que llevar a casa para finalmente soportar mis ataques de pánico al saber que las risas y tonterías terminaban al pasar la puerta de “mi casa”. Y es que estuve pensando sobre nuestros lugares.
Los lugares que solíamos visitar ya nunca serán los mismos, su color desde entonces hasta ahora cambiarán de neón a unos colores fríos y sombríos y no es que sea fatalista pero estoy segura que ambas ya no los veremos igual, cuando te cuente por todo lo que pasé.
Y es que sé que es muy egoísta de mi parte contarte mis problemas y simplemente hacerte mi cómplice en todo esto, sé que está mal porque mil y un veces has querido acabar con este infierno pero es la misma cantidad de veces que te suplico que no lo hagas por mi mamá y mi hermana pequeña al saber que corren peligro y prefiero que ese demonio siga habitando en mi armario y no las dañe de alguna manera esa presencia maligna.
Te confieso que ahora me encuentro mucho más tranquila, sabes, es como si flotara, me siento más ligera en todo aspecto, sé que mencione que te escribo cansada pero me siento en la obligación de aclarar que no es porque sufrí otro ataque de pánico o de nervios si no porque mi cuerpo y mente se ha liberado del peso que llevaba en mis hombros durante estos 14 años de mi vida.
Entre las buenas noticias te cuento que finalmente el demonio que habitaba en casa se fue…Seguí tus consejos le conté a mamá sobre esa presencia y como por las noches salía de mi armario para atormentarme y dejar marcas por todo mi cuerpo deslizándose por toda la habitación y recordándome la manera en que todos en casa morirán uno a uno si grito o busco ayuda. Ella se horrorizó cuando le conté todo esto porque me confesó que ella cuando tenía mi edad y desde muy pequeña la visitaba el mismo demonio y la lastimaba de la misma manera en que lo hace ahora conmigo.
Debo resaltar la valentía de mamá y como manejo todo sé que muy dentro de ella tenía mucho miedo lo note en su rostro pero finalmente encontró la manera de cómo podríamos librarnos de él, no quiero entrar en detalles sabíamos que buscar ayuda a terceros no funcionaría y no solo porque ahora mismo debemos mantenernos en casa por la pandemia, sino porque de verdad estábamos solas contra ese demonio en casa y contra el mundo entero porque muy en fondo sabíamos que si contábamos todo lo que nos sucedida solo se reirían de nosotras o en el peor de los casos nos culparían y nos exhibirían de la peor manera en todos lados el motivo principal es que si no actuábamos pronto mi hermanita seria la siguiente víctima de ese “ser maligno”.
Ideamos un plan ella estaba segura que lo vencería nuevamente como lo hizo cuando era pequeña solo me pidió que tomara a mi hermana y nos encerráramos en su armario por la noche que rezamos y sobre todo que tuviéramos fé porque después de todo es lo único que teníamos en estos momentos la fé de que tal vez mañana todo mejorara y lograríamos librarnos de él antes de que entráramos a ese lugar dijo que la única regla es que no saliéramos de ahí pasara lo que pasará.
No pasó mucho tiempo cuando mamá abrió nuevamente la puerta del armario y dijo que todo estaba arreglado que ese demonio jamás volvería a lastimarme y a nadie sobre todo que mi hermanita estaba a salvo, y que entendía porque nunca se lo había dicho ella conocía esa clase de temor porque también la visitaba y le recordaba que pasaría si alguna pedía ayuda ninguna concebía el mundo sin la otra, cada batalla que habíamos librado había sido juntas y así seria por siempre.
Desde entonces jamás volvió ese demonio, incluso volví a rezar, sé que en el pasado lo había intentado en innumerables veces pero deje de hacerlo porque no estaba segura de la existencia de Dios y del por qué permitía a ese demonio lastimarme de la manera en que lo hacía jamás lo comprendí y no tengo rencor hacia nadie porque sé que no es bueno acumular esos sentimientos en mi corazón pero paso algo extraño desde que él se fue.
Y es que pese a que ahora hacemos todo juntas y estamos más felices que nunca yo no concibo dormir pareciera que son secuelas de años de tormento pero es que simplemente no puedo. Volví a escribir en mi viejo diario todo lo que paso con lujo detalle porque necesitaba dejarlo plasmado en algún lado tal vez algún día te deje leerlo, me puse al corriente con todas las materias que antes no lograba entender incluso ahora seré tu competencia en matemáticas y haré ese examen contigo para estudiar juntas tres años más no recuerdo el nombre de la escuela ahora sabes… Es algo que me pasa a menudo no recuerdo algunas cosas no se tal vez necesito medicarme nuevamente.
Solo quiero decirte antes de despedirme de ti y el motivo real de mi mensaje es que me encanta que publicaste aquella foto que me tomaste, en Facebook ¡Es mi favorita! No pensé que de verdad la compartieran tantas personas me da mucho gusto aunque no sé porqué lo hacen me parecen lindas todas las chicas que lo hacen y cuando todo esto termine y finalmente pueda verte nos tomaremos muchas fotos juntas e iremos a todos esos lugares que prometimos. También te agradezco el arreglo de crisantemos que dejaste en la puerta de mi casa sabes que son mis flores favoritas pero me dejó preocupada el verte llorar por mi ventana.
Por favor solo te pido que no estés triste que me parte el corazón verte así y que durante todo este tiempo no me olvides y no olvides mi nombre ni el de mi madre ni el de mi hermanita, siempre que puedas grítalos a todas las chicas que compartieron mi foto que pronto nos veremos.
