Por Diana Cervantes
Corrió detrás de la corriente, intentaba alcanzar el suspiro qué el río le robo, corría más rápido, más, más, más, abstraída totalmente en la carrera, veloz, el viento soplaba en la misma dirección, corría más rápido, más, más, casi alcanzaba aquél suspiro cuando sus ágiles pies tropezaron y como si fuese succionada a otra dimensión perdió solidez, abrazo el vacío, creyó qué debía bajar la velocidad, un momento, ya no creía nada, transmutó.
